lunes, 10 de febrero de 2014

No tenemos ni idea de lo que es la democracia

Veo como crece el número de los que alaban la democracia suiza, con sus constantes consultas sobre toda clase de temas, y ya no sé que creer: si es que son unos majaderos o son simples fascistas emboscados tras una urna que se ríen de los demás a mandíbula batiente.

La democracia no es una asamblea en el monte, en la que cinco lobos y tres corzos deciden el menú del día. No puede ser eso. La democracia no puede consistir en llamar a los votantes para consultarles cualquier tema y actuar según decida la mayoría, sin más consideraciones. porque por ese camino se legitima la destrucción de las minorías y se da carta de naturaleza a la discriminación y al abuso.

Los que alaban la democracia suiza no recuerdan, seguramente, que hace poco prohibieron construir mezquitas en sus ciudades, pasándose por el arco de triunfo los derechos religiosos y civiles de los musulmanes, muchos cientos de miles, que viven en Suiza. Por ese mismo sistema, y con idéntica legitimidad, podrían votar mañana si se deja o no trabajar a las personas de una raza, religión o color de piel. Por ese mismo sistema los votantes del partido mayoritario, podrían decidir en un muy democrático referéndum prohibir a todos los partidos de la oposición, o simplemente no convocar más elecciones en veinte años. 

La democracia no es acudir a las urnas con más o menos frecuencia o consultar la voluntad popular en más o menos temas: se trata de un conjunto de valores basados en también en el resto a las minorías, en unas reglas de juego claras y, muy especialmente, duraderas, sin vaivenes de hoy para mañana, cuando alguna ocurrencia de un cómico ponga de moda una idea como podría haber puesto de moda un color de pintalabios.

Un país donde se puedan cambiar las normas dependiendo de la moda del momento, no es un país  democrático. Un país donde se puedan cercenar derechos en nombre de una votación, no es un país de fiar. 

Cuando en loa Estados Unidos se abolió la esclavitud no se hizo por referéndum, porque en ese caso posiblemente no se hubiese conseguido nunca. Y si hoy queremos votar que sean los demás los que paguen impuestos, pero nosotros no, da igual cómo disfracemos esa pregunta, peor el resultado nunca será una democracia: será populismo, demagogia, linchamiento o simple horda, pero no democracia.

Otorgar carta de ley a los impulsos de una tarde nunca construyó países más justos. Decidir que cuenta más "lo que me apetece" que lo que "he pensado", no conduce ni ha conducido nunca a sociedades más avanzadas ni más justas.

 Y si no se lo creen, más vale que se pregunten lo que saldría en España en unas cuantas consultas, como por ejemplo, sobre los trabajos forzados en las cárceles, los castigos físicos, la pena de muerte a los asesinos de niños, o la expulsión de ciertos emigrantes.

Mientras sigamos señalando como ejemplo a los que dirigen la sociedad en vez de a los que la construyen, solamente nos estaremos acercando paso a paso, lentamente, a una sociedad sin derechos. Y encima, por nuestro gusto. Qué pena.





1 comentario:

  1. Si es mucho mejor lo que pasa aquí, que los políticos hacen lo que le sale de las pelotas, dejando fuera a la ciudadanía. En Suiza puedes votar en un sentido o en otro, pero son todos y cada uno de los ciudadanos los que deciden. Decisiones que pueden ser erróneas o no. Aquí, en este pais, no te dan la oportunidad de equivocarte, toman las decisiones por ti.
    Y para hablar de ocurrencias, las de nuestros políticos, que son variadas y muchas de ellas la mar de peregrinas. Y la ciudadanía mientras tanto sometida, expectante y sin la posibilidad de intervenir...
    Fue en una democracia representativa, como la que tenemos, donde hace alrededor de setenta años, un tipo de bigote ridículo, provoco una guerra que causo millones de muertos. Quizas si hubiera habido una democracia directa, y se le hubiera pedido al pueblo su voto a la hora de invadir Polonia, esta no se hubiera producido.
    Aquí se decide, al margen de la ciudadanía, reformando la ley del aborto o aplicando recortes en educación o privatizando la sanidad etc.….Eso sí, es mucho mas cómodo, otros toman las decisiones por ti, y solo nos tenemos que preocupar cada cuatro años de votar a unos o a otros, alternándose luego ellos, en el reparto del botín. Ahora bien, protestamos y no paramos de quejarnos, eso lo sabemos hacer estupendamente.
    La democracia es el mejor sistema que conozco para organizar una sociedad. Es el modelo más justo. Todo lo demas, como hemos podido comprobar, nos conduce a la dictadura, sean del signo que sean.
    Y la democracia directa es la mejor forma de control, y diría que la única, de la función pública. Esta además por encima de cualquier tendencia politica, pues en ella caben todas, y es por ello por lo que puede permitir el consenso de la mayor parte de la ciudadanía.
    Evidentemente las minorías no quedan al margen en Suiza, o no menos que aquí. En Suiza reina una democracia de concordancia debido a las minorías. Bajo concordancia se entiende el deseo de reunir en el proceso de toma de decisiones a varios partidos, minorías y grupos sociales, con el objetivo de alcanzar un consenso.
    En este pais lo que tendríamos que hacer es profundizar en los principios democráticos, si así lo hiciéramos, la deriva natural seria la democracia directa. Podríamos empezar por interiorizar aquella frase de uno de los padres de las democracias modernas, George Washington, dirigida a un oponente político: “No estoy en absoluto de acuerdo con sus ideas, pero daría mi vida porque pueda defenderlas”.
    Y lo dijo porque creía que nadie tiene la posesión de la “verdad” y que cualquier ciudadano tiene los mismos derechos de hacer valer su “verdad”.

    Y por supuesto, en cualquier pais, rico o pobre, puede aplicarse el modelo de democracia directa. No tiene que ser privativo de los ricos.
    En cualquier pais se podría elegir una Asamblea legislativa, que se encargara de nombrar un Consejo ejecutivo formado por los diferentes partidos, donde se alternara la presidencia anualmente, alejándose de protagonismos. Y también en cualquiera, las decisiones se podrían dejar en manos de la ciudadanía. Solo se necesita conciencia democrática, nada más.

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